
Liviano y vaporoso se introduce por los rincones inhóspitos de la mente. Sé que sus garras atrapa a aquellos que lo aman y lo desean con fuerza, inspirándome esos profundos relatos de amor y odio.
Ayer cogí una cajetilla y tras colocar un cigarrillo entre los labios adiviné que hay un maravilloso mañana teñido de inspiraciones.
El humo inundó mis recuerdos y arrojé el cigarro al suelo decidiendo no volver a fumar. Ya no puedo escribir una sola letra porque me faltan las notas dibujadas en el aire...........me faltas tú.