Children & Old

Vivir a-isla-do

jueves, 15 de julio de 2010

Pulchinela o el amor al arte.



Delicado, de sonrisa suave, camina por el aire entre algodónes de caramelo para no ser impertinente.

Titiritero, bailarín, el arte de entretener y divertir. Gracioso, hace sentir verdadera felicidad, ama el arte del divertimento sin reclamar otra cosa que no sea el aplauso de los presentes.

Sin ellos el espectáculo sería inerte, sin forma, ausente, vacío, sin contenido, inapetente.

Hoy he vuelto para verles, encontrarles entre el bullicio, saludarles, agradecer a todos los PULCHINELA su amabilidad, su encanto.

Mañana quizás vuelva a intentarlo, quizás vuelvan a alegrarnos la vida.

viernes, 18 de junio de 2010

Trece armarios rotos (III)


Aquí el olor es un poco raro, dijo el pobre solitario. Todas las mujeres le miraban, quizás hoy se tire un largo; el mira, ellas se acercan, el amor le ha señalado. Van ligeras de ropa, pero su corazón han cautivado para siempre.
Se iniciaron las celebraciones, la boda fue muy temprano, aunque sigue visitando el club para adorarla y complacerla. La ha tomado cariño, se ha acostumbrado a verla a oscuras y con pinturas de guerra.
Pero este hombre cariñoso se transformó en un ogro resentido, no le gustaba el trabajo que ella ejecutaba con garbo, la retiró para siempre y se alejaron de ese barrio.
Pasaron juntos varios años, ella comenzó su antiguo trabajo, era lo único que sabía hacer con gusto y bien pagado. Mientras, su marido se retorcía en su propio pasado.
Una noche la esperó a la puerta del local y cogiéndola por sorpresa del brazo la abrazó con fuerza por el cuello, terminando la locura de un amor frustrado; la locura de este ingenuo desdichado.

sábado, 29 de mayo de 2010

En negro


Liviano y vaporoso se introduce por los rincones inhóspitos de la mente. Sé que sus garras atrapa a aquellos que lo aman y lo desean con fuerza, inspirándome esos profundos relatos de amor y odio.
Ayer cogí una cajetilla y tras colocar un cigarrillo entre los labios adiviné que hay un maravilloso mañana teñido de inspiraciones.
El humo inundó mis recuerdos y arrojé el cigarro al suelo decidiendo no volver a fumar. Ya no puedo escribir una sola letra porque me faltan las notas dibujadas en el aire...........me faltas tú.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Trece armarios rotos II

Vivía en una casa grandiosa, toda rodeada de jardines. Cuando se encontraba sola, tranquila, respiraba gozosa, dando largos paseos, bebiendo té y oliendo a jazmines.
Escuchaba música mientras soñaba con el color del mundo exterior, hasta que llegaba el momento del regreso al hogar del hombre con el que se había esposado. La piel rosácea de María se convertirá en su escudo, aun sabiendo que no resistirá tanto peso.
La noche oculta su cuerpo, el miedo retuerce su ceño, la puerta comienza a abrirse y aquí empezará el reto; conseguir que la próxima paliza termine antes de tiempo.
Todos los días lo mismo sin poder huir de ese infierno, sin encontrar los vientos que le acerquen los buenos recuerdos, sosiego y tranquilidad que conseguirá al abandonar a ese cerdo.

miércoles, 28 de abril de 2010

Formas y espacios

Confundidos entre el azul y gris del cielo,
aparecen largos y ramificados seres inmóviles
que mirando desde la base del asfalto
tocan con sus puntas la uniformidad del espacio,
y desde la altura, siembran de metal las ciudades,
recogiendo las ondas que circulan perdidas
en busca de miradas oscilantes y perversas.
Otros seres acompañan a estos en su soledad perpetua,
de formas diferentes pero con los mismos fines,
rompiendo la alineación erecta del paisaje,
empobrecido con ropajes no acordes con su destino.
Al final de esta apariencia rígida,
aprisionadas entre paredes de piedra y ladrillo,
se encuentran formas de cuatro lados,
que albergan en su interior imágenes de colores,
fracturando la tranquilidad espesa y húmeda
de las ciudades que habitamos.

jueves, 22 de abril de 2010

Amnesia


Se levantó de la cama sola y se olvidó de lavarse.
Se tomó un café y se olvidó de echarle azúcar.
Se marchó a la calle y se olvidó cerrar la puerta de su casa.
Se acercó al cementerio y se olvidó cual era la lápida de su esposo.
Se fue a casa de regreso pero se olvidó cual era la dirección.
Quiso recordar su nombre pero también se le olvidó.
Sola deambula por la ciudad sin acordarse apenas de caminar.
Ella no puede recordar, pero nosotros sí.

lunes, 19 de abril de 2010

Sabor a miel


Sentir el olor fresco y suave de las mañanas eternas,
calor en el duro invierno,
terciopelo sobre el cuerpo,
aliento susurrante, aires con sabor a incienso.
Placeres interminables de amores enloquecidos
golpean en mis espaldas,
lanzando tu nombre al viento,
torbellino de sensaciones, una flor de olor intenso.
Ropa blanca en el interior de su cuerpo,
formas moldeadas,
curvas de finas lineas,
mieles que me recuerdan al sabor de tu primer beso.
Para LOLA, el amor de mi vida