Children & Old

Vivir a-isla-do

jueves, 9 de septiembre de 2010

Temeroso













Bajó las escaleras para llegar al solar abandonado donde dormía todas las noches. Se encontraba agotado, abatido de andar durante horas por las calles de su ciudad natal , seguramente en busca de su destino.
Sentado sobre una piedra comenzó a rayar el suelo polvoriento con el palo que llevaba en su mano, dibujando un sueño, buscando un camino. Pronto se dio cuenta que no tenía mucho tiempo para pensar, eso solo lo tenían permitido otras clases sociales, esas que programan su tiempo, utilizando el ocio como muro de aislamiento.
Asustado, echó a correr para esconderse de sus enemigos. Le buscaban para apresarlo y llevarlo junto al resto de sus vecinos que dormían amontonados en una cabaña del pueblo.
Después de llevar más de cinco horas metido en un agujero, salió cuando la noche ocultaba su cuerpo, y caminando despacio se alejó, dejando tras de sí los buenos recuerdos.
Hoy lleva un traje de 2.000 euros y trabaja en una gran empresa. Tiene una gran mujer y tres hijos estupendos.
Hoy es feliz, pero sige levantándose empapado de sudor, soñando que continua huyendo.
Quizás nunca pueda escapar de su pasado, quizás no pueda salir de aquel agujero.

viernes, 20 de agosto de 2010

Mirame.

Salí a la calle para verte y no te encontré. Desesperada recorrí los rincones de la ciudad esperanzada, con el corazón brotando entre mi pecho y deseoso de complacerte.

No pude sospechar en ninguna ocasión que tu ya no me deseabas, te quería tanto, te amaba con tanta fuerza.

Rescaté de mi memoria el rostro que todavía recordaba, solté una lágrima que descendió hasta mi mejilla y tapándome la cara te acaricié de nuevo. Corrí hasta tu casa temblorosa y agitada, recibiendo como respuesta la indiferencia hacia una mujer desdichada.

Regreso, vuelvo a reencontrar la soledad de mi alma, y si me necesitas me verás escondida detrás de esos ojos que te miran y te llaman.

jueves, 15 de julio de 2010

Pulchinela o el amor al arte.



Delicado, de sonrisa suave, camina por el aire entre algodónes de caramelo para no ser impertinente.

Titiritero, bailarín, el arte de entretener y divertir. Gracioso, hace sentir verdadera felicidad, ama el arte del divertimento sin reclamar otra cosa que no sea el aplauso de los presentes.

Sin ellos el espectáculo sería inerte, sin forma, ausente, vacío, sin contenido, inapetente.

Hoy he vuelto para verles, encontrarles entre el bullicio, saludarles, agradecer a todos los PULCHINELA su amabilidad, su encanto.

Mañana quizás vuelva a intentarlo, quizás vuelvan a alegrarnos la vida.

viernes, 18 de junio de 2010

Trece armarios rotos (III)


Aquí el olor es un poco raro, dijo el pobre solitario. Todas las mujeres le miraban, quizás hoy se tire un largo; el mira, ellas se acercan, el amor le ha señalado. Van ligeras de ropa, pero su corazón han cautivado para siempre.
Se iniciaron las celebraciones, la boda fue muy temprano, aunque sigue visitando el club para adorarla y complacerla. La ha tomado cariño, se ha acostumbrado a verla a oscuras y con pinturas de guerra.
Pero este hombre cariñoso se transformó en un ogro resentido, no le gustaba el trabajo que ella ejecutaba con garbo, la retiró para siempre y se alejaron de ese barrio.
Pasaron juntos varios años, ella comenzó su antiguo trabajo, era lo único que sabía hacer con gusto y bien pagado. Mientras, su marido se retorcía en su propio pasado.
Una noche la esperó a la puerta del local y cogiéndola por sorpresa del brazo la abrazó con fuerza por el cuello, terminando la locura de un amor frustrado; la locura de este ingenuo desdichado.

sábado, 29 de mayo de 2010

En negro


Liviano y vaporoso se introduce por los rincones inhóspitos de la mente. Sé que sus garras atrapa a aquellos que lo aman y lo desean con fuerza, inspirándome esos profundos relatos de amor y odio.
Ayer cogí una cajetilla y tras colocar un cigarrillo entre los labios adiviné que hay un maravilloso mañana teñido de inspiraciones.
El humo inundó mis recuerdos y arrojé el cigarro al suelo decidiendo no volver a fumar. Ya no puedo escribir una sola letra porque me faltan las notas dibujadas en el aire...........me faltas tú.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Trece armarios rotos II

Vivía en una casa grandiosa, toda rodeada de jardines. Cuando se encontraba sola, tranquila, respiraba gozosa, dando largos paseos, bebiendo té y oliendo a jazmines.
Escuchaba música mientras soñaba con el color del mundo exterior, hasta que llegaba el momento del regreso al hogar del hombre con el que se había esposado. La piel rosácea de María se convertirá en su escudo, aun sabiendo que no resistirá tanto peso.
La noche oculta su cuerpo, el miedo retuerce su ceño, la puerta comienza a abrirse y aquí empezará el reto; conseguir que la próxima paliza termine antes de tiempo.
Todos los días lo mismo sin poder huir de ese infierno, sin encontrar los vientos que le acerquen los buenos recuerdos, sosiego y tranquilidad que conseguirá al abandonar a ese cerdo.

miércoles, 28 de abril de 2010

Formas y espacios

Confundidos entre el azul y gris del cielo,
aparecen largos y ramificados seres inmóviles
que mirando desde la base del asfalto
tocan con sus puntas la uniformidad del espacio,
y desde la altura, siembran de metal las ciudades,
recogiendo las ondas que circulan perdidas
en busca de miradas oscilantes y perversas.
Otros seres acompañan a estos en su soledad perpetua,
de formas diferentes pero con los mismos fines,
rompiendo la alineación erecta del paisaje,
empobrecido con ropajes no acordes con su destino.
Al final de esta apariencia rígida,
aprisionadas entre paredes de piedra y ladrillo,
se encuentran formas de cuatro lados,
que albergan en su interior imágenes de colores,
fracturando la tranquilidad espesa y húmeda
de las ciudades que habitamos.